6 de enero de 2012

La triste poesía.


Busca refugio en cualquier boca extraña,
y siempre al anochecer,
pero su corazón se estremece cuando vuelve a ser.
Con su soledad se encierra en la oscura jaula del querer,
sin poder dar un paso por miedo a ceder,
su coraza de acero más bien parece cristal,
frágil y transparente que todo el mundo rompe al amar.
Pobre condenado a la soledad,
tu cuerpo y tu alma apagándose van,
por miedo al dolor en tu lecho de muerte te hayas solo ahora,
pronunciando las últimas palabras que nadie recordará,
porque por tu cobardía tu corazón un triste día dejó de amar.

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