10 de junio de 2013

Salto de fe.

Cuando impera la noche en silencio,
a orillas de una mar serena,
se apodera de todo la calma,
y se eleva en tímida brisa la arena.
Levanto la vista y te encuentro ausente,
batiendo unas alas que no alcanzo a ver,
miras al horizonte ajeno a lo que te envuelve,
inventando el camino que te hará florecer.
Así que me siento en la arena que revuelves,
a observar como levantas vuelo,
está bien saber que logras cruzar el mar,
buena suerte en el intento,
no te olvides de escribirme al llegar.

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